Por Marcela Barragan. L
La atención sostenida y el agarre de un objeto al 4to o 5to mes de nacido y la construcción de la inteligencia como un hito
Introducción
La búsqueda del momento más influyente de la construcción de la inteligencia en el primer año de vida, depende de varios factores, sin embargo uno de los más significativos, es adquirir la habilidad cognitiva de la atención sostenida; esta habilidad es la base del desarrollo de varias funciones ejecutivas del cerebro. En primer lugar, el momento exacto en que acontece el movimiento de la mano en respuesta a la atención sostenida, es decir el agarre de un objeto como respuesta motora del cerebro, apoya la probabilidad de que sea el momento en que se establece la atención, este episodio acontece aproximadamente, entre el cuarto y quinto mes de nacido. Además, en base a la atención sostenida, se puede predecir el aprendizaje de palabras a los 12 y 15 meses de nacido. Finalmente este evento del momento exacto y repetitivo en que acontece el agarre de un objeto en respuesta a la atención sostenida, pronostica el hito más relevante de la construcción de la inteligencia en el primer año de vida.
El establecimiento de la atención a partir del cuarto y quinto mes de nacidos, depende del tiempo de estimulación que recibe el lactante de parte del cuidador, con el fin de que lleguen a sostener la atención en un objeto y quieran agarrarlo. Según el estudio realizado por Child Dev. (1999 May-Jun), en el que menciona que la “latencia de la atención y su duración de la mirada, están vinculadas al desarrollo de los sistemas de atención neural que controlan la capacidad de desconectar o inhibir la fijación visual”, lo que nos sugiere que mientras los sistemas de atención neuronal estén en desarrollo se puede aportar a la construcción de la arquitectura del cerebro a través de la repetición de patrones
Además, que el tiempo de atención sostenida (atención sostenida en un solo objeto que por lo general está en la mano), adquirida por el lactante en base a la estimulación, permite predecir el aprendizaje de palabras. El estimular el establecimiento de la atención dentro de los cuatro a cinco meses de nacido le permite al cerebro desarrollar otras funciones como la atención conjunta (atención conjunta es una atención puesta en varios objetos cercanos a la línea de la visión). La atención sostenida del lactante en el contexto de la atención conjunta, no la atención conjunta en sí misma, es el predictor único y más fuerte del tamaño del vocabulario a los 12 y 15 meses, la atención conjunta permite que el niño relacione lo que observa con el objeto nombrado, como explica el estudio de Yu C, Suanda SH, Smith LB (2010). Este estudio respalda nuestras observaciones realizadas a través de la aplicación de la escala del Diagnostico Funcional del desarrollo de Munich (DFM) a lactantes de cuatro y cinco meses de nacidos; los mismos que tienen tiempos de atención más prolongados que sus pares y entre 5 a 10 palabras a los 12 meses de nacidos.
Al estimular al lactante en el primer año de vida con el objetivo de establecer la atención es uno de los factores que más aportan para la construcción de la inteligencia, que le permitirá al niño resolver problemas durante la primera infancia y en su vida adulta. Según los resultados de uno de los estudio del proyecto del genoma humano que explica que en la asociación de todo el genoma han identificado con éxito diferencias en la secuencia del genoma heredadas que representan el 20 % del 50 % de la heredabilidad de la inteligencia (Plomin R, von Stumm S. 2018), muestran que hay una carga genética especifica de heredabilidad de la inteligencia; sin embargo la inteligencia y otras características similares son controladas no solo por un gen, sino por múltiples genes (a menudo muchos) que hacen cada uno una contribución al resultado final. Este patrón de la herencia a veces es llamado herencia poligénica, lo que nos hace afirmar que la inteligencia no solo depende de la genética: también depende de los factores ambientales favorables.
En conclusión la construcción de la inteligencia podría depender de estimular el establecimiento de la atención lo más temprano posible y en consecuencia prevenir el retraso del lenguaje en la primera infancia. La valoración de la primera infancia podría ser un recurso para salir de la pobreza
Bibliografía
Plomin R, von Stumm S.(2018). The new genetics of intelligence
Yu C, Suanda SH, Smith LB.( 2010) Dev Sci. 2019 (Jan;22(1)). La atención sostenida del bebe, pero no la atención conjunta a los objetos a los 9 meses, predice el vocabulario a los 12 y 15 meses.
Child Dev. (1999 May-Jun). Diferencias individuales y de desarrollo en la desconexión de la fijación en la primera infancia.
Demange PA, Malanchini M, Mallard TT, Biroli P, Cox SR, Grotzinger AD, Tucker-Drob EM, Abdellaoui A, Arseneault L, van Bergen E, Boomsma DI, Caspi A, Corcoran DL, Domingue BW, Harris KM, Ip HF, Mitchell C, Moffitt TE, Poulton R, Prinz JA, Sugden K, Wertz J, Williams BS, de Zeeuw EL, Belsky DW, Harden KP, Nivard MG. (2021 Jan 7). Investigating the genetic architecture of noncognitive skills using GWAS-by-subtraction

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